Y él entró...

8/4/12 | |

Leoncio soñaba que dormía en la cama y que ahí soñaba que por un descuido se quedó dormido sobre el escritorio y que ahí soñaba que dormía en la cama y que ahí soñaba que por un descuido se quedó dormido sobre el escritorio.
Luis Fayad (Colombia).

Castigo eterno
Las puertas del infierno se abrieron y él entró, envuelto en un halo de incógnitas. Pero lo desconcertaron la inesperada bienvenida y el entusiasmo de la novedad, y le ocurrió lo que a todos los anteriores: al calor del momento decidió quedarse allí para siempre.
Guillermo Farber.

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