Boris Vian, canta a Boris Vian

7/11/11 | |

Locus amoenus
La tarde es deliciosa. Tras un largo día de calor, una leve brisa refresca el ambiente. Sentado en un banco del parque, disfruto a solas y en silencio de un momento casi perfecto.
El cuerpo de la niña se estrella a mi lado con su característico ruido de fruta madura. Miro hacia arriba. El segundo cuerpo –el de un niño esta vez- cae unos instantes más tarde, a pocos metros del banco. Después cae otro, y otro más. La tormenta ha empezado. David Roas.

1 comentarios:

Cauchola dijo...

Guuuuauu, Boris Vian!!! que bueno el maestro patafísico, me encanta!

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