Ortoescrituraranciomolecular III

12/1/12 | |

DIANA
Tu noble palidez forma tu encanto:
es como aquella palidez extraña
del lirio matinal de la montaña
que al reflejo del sol sufre quebranto.
Fragmento del poema Tu palidez de Miguel Rasch Isla

I don’t live today de Jimi Hendrix abre la mañana. Dolor de cabeza mezclado con café sin azúcar y una revolución a punto de estallar en todo el cuerpo. Buenos Aires, demonio de coloración terminal, se entretiene en una larga espera antes de hacer boom (otra marcha sindical), pero no importa, nada importa, el Sr. Kerlames estará en pocos días en la ciudad de Bogotá, urbe hacia la que profesa un encarnizado odio mezclado con una pasión propia de un amante primerizo, en conclusión, love and hate, dúo tan antiguo como Viruta y Capulina, o El Santo y Blue Demon. Así que me alejaré de Buenos Aires, ciudad hacia la que….mezclado con…dúo tan antiguo…etc.
Concentrarse. Abstraer el vacío, sentirse, sentarse a la orilla de la nada, poner un poco de jazz mental, contraer de melancolía el lado izquierdo. Levantarse, volver a leer una y otra vez “la dama de pensamientos” de Juan José Arreola. Pensar en Diana (motivos composicionales) o en Andrea, reina de los cuatrocientos metros, mi musa a los ocho años.
Cambiar la música, escuchar a Maceo Parker.
Diana, los perros de caza, el arco y las flechas. Suena demasiado simple.
Un desvío solitario. Dos hermanos. No es el calor el que evapora las ideas, es más bien una intoxicación de setas venenosas o el ruido que se cuela en la habitación. Esquivo, sin control. Música suave envuelve su fragilidad. Una bonita sonrisa que cura heridas leves.
HERMOSA.
Texto de Giovanni Clavijo Castillo. Ilustración de Celina Rojas.

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