Se fue don Millôr

29/3/12 | |

Afinidad: Cuando dos personas odian a la misma persona, tienen la impresión de que se estiman.
Eterno en el amor tiene el mismo sentido que permanente en el pelo.
La muerte siempre está más o menos lejos, pero nadie sabe a qué velocidad ni en qué vehículo viaja.
El hecho de que una persona sea una gran autoridad no elimina la posibilidad de que acierte de vez en cuando.
Hacía como el avestruz: para no tener conocimiento de la realidad metía la cabeza en el televisor.
Antiguamente el sexo era más sucio, pero en compensación el aire era más limpio.
La cosa que más separa a un hombre y a una mujer es vivir juntos.
“Soy su mayor admiradora”, como me decía la jovencita de uno cincuenta de estatura.
Dicen que cuando un idiota muere en un accidente, toda una telenovela pasa delante de sus ojos.
Finalmente se descubrió para qué sirve un intelectual: para conferir respetabilidad a los culos en las revistas para hombres.
Dicen que Judas, además de traidor, eran tan mezquino que, al final de la Última Cena, pidió su cuenta por separado (y ya tenía los treinta denarios en el bolsillo).
Se llama monogamia a la capacidad de ser infiel a la misma persona toda la vida.
El ajedrez es un juego que desarrolla la inteligencia... para jugar ajedrez.
Millôr Fernandes (Rio de Janeiro, 16 de agosto de 1923 — 27 de marzo de 2012). Tomado de la revista Elmalpensante.
En la imagen, tipografía diseñada por Millôr Fernandes. 

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