Toto, mangú y tostones

26/5/14 | |

¨Tu ojo izquierdo se desviaba cuando estabas cansada o enojada. Está buscando algo, me decías, y en aquellos días cuando salíamos se revoloteaba y daba vueltas de tal manera que tenías que ponerle el dedo encima para que parara. Estabas precisamente en esto cuando me desperté y te descubrí sentada en el borde de la silla. Todavía tenías puesto tu atuendo de maestra, pero te habías quitado la chaqueta y algunos botones de la blusa estaban abiertos de tal manera que se te veía el ajustador negro que te habías comprado y las pecas en el pecho. No sabíamos que eran los últimos días pero deberíamos haberlo sabido.¨

Fragmento de Flaca, de Junot Díaz, (perteneciente a su libro Así es como la pierdes).