Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Un hombre que duerme

29/11/25 | |

Ésta es tu vida. Esto es lo que tienes. Puedes hacer el inventario exacto de tu escasa fortuna, el balance preciso de tu primer cuarto de siglo. Tienes veinticinco años y veintinueve dientes, tres camisas y ocho calcetines, algunos libros que ya no lees, algunos discos que ya no escuchas. No tienes ganas de acordarte de nada, ni de tu familia, ni de tus estudios, ni de tus amores, ni de tus amigos, ni de tus vacaciones, ni de tus proyectos. Has viajado y no has traído nada de tus viajes. 

Estás sentado y sólo quieres esperar, esperar solamente hasta que no haya nada más que esperar: que venga la noche, que den las horas, que los días se vayan, que los recuerdos se desdibujen. 
 No vuelves a ver a tus amigos. No abres la puerta. No bajas a buscar el correo. No devuelves los libros que tomaste prestados de la Biblioteca del Instituto Pedagógico. No escribes a tus padres. 
 Sólo sales cuando ya es de noche, como las ratas, los gatos y los monstruos, arrastras los pies por las calles, te dejas caer en los pequeños cines mugrientos de los Grandes Bulevares. A veces caminas durante toda la noche; a veces duermes todo el día.

Fragmento de Un hombre que duerme, de Georges Perec.

Un diablo noir

24/11/25 | |

 Fotogramas de Alias Nick Beal (1949), dirigida por John Farrow y con las actuaciones de Thomas Mitchell, Ray Milland y Audrey Totter.

Dos de Robert Hossein

20/11/25 | |

Tres joyas absolutas del cine negro

19/11/25 | |

The driver (Walter Hill, 1978), Thieves' Highway (Jules Dassin, 1949) y The night and the city (Jules Dassin, 1950).

Cine negro y corazones solitarios

16/11/25 | |

Barney Nolan, burlando la ley

15/11/25 | |

 Shield for murder (1954), con un inmenso Edmond O'Brien.

Cosas que enervan

13/11/25 | |

26. COSAS QUE ENERVAN 


Un invitado que llega cuando tienes que hacer algo urgente y se queda hablando eternamente. Si es alguien por quien no sientes mucho respeto, basta con que lo despidas diciendo «Nos vemos después», pero si es alguien a quien consideras que tienes que rendirle pleitesía, es una situación fastidiosa. 

Un cabello se ha introducido en el tintero y acabas moliéndolo con la tinta. También, el ruido chirriante que emite la tinta cuando le entra una piedrecita. 

De repente alguien enferma y se llama a un exorcista. No lo encuentran en el lugar habitual y se pierde muchísimo tiempo esperando a que aparezca. Por fin consiguen encontrarlo y, con gran alivio, le piden que realice los ritos del exorcismo. Sin embargo, los esfuerzos que ha tenido que hacer en exorcizar a otra posesión recientemente parece que lo han dejado exhausto, ya que, en cuanto se sienta, empieza a leer los sutras con voz somnolienta. Esto es sumamente enervante.

Fragmento de EL LIBRO DE LA ALMOHADA, de SEI SHONAGON.

Te encanta escribir frente a ella...

11/11/25 | |

El patio trasero: la universidad. Cuántos enamoramientos no correspondidos y –al final– un sexo pésimo. Una vez atravesaste cuatro estados en coche, en pleno invierno, para acostarte con un hombre al norte del estado de Nueva York. Hacía tanto frío que el limpiador astringente de farmacia que llevabas para la cara se congeló en el tubo. El sexo fue malo, obviamente, pero lo que recuerdas con más claridad es lo que de veras querías de aquella noche. Querías un deseo capaz de atravesar cuatro estados. Querías que alguien se hubiese obsesionado contigo. ¿Cómo conseguirlo? Te pasaste toda la noche despierta mirando la farola del aparcamiento que se veía por la ventana de su habitación. ¿Por qué los hombres nunca tenían cortinas? ¿Cómo conseguir que te desee alguien a quien deseas? ¿Por qué nadie te quería?
*

Te encanta escribir frente a ella; ambas tecleáis con brío y decisión, y echáis un vistazo ocasional por encima de los portátiles poniendo muecas ridículas. Cuando salís a cenar, pide sashimi de atún e insiste en ponértelo en la lengua. Es carnoso, labial. Se derrite. Pide dirty martinis con vodka, cuyo sabor salado acabas adorando. Lee tus cuentos, se maravilla ante la belleza de tus frases. La escuchas leyendo un antiguo texto acerca de que sus padres nunca la dejaban comer cereales azucarados. A menudo le dices que es divertida a más no poder. 

Dos fragmentos de En la casa de los sueños, de Carmen Maria Machado. Traducción de Laura Salas Rodríguez.

Noir entre la melaza y lo brutal

9/11/25 | |

Between midnight and dawn (1950), con Mark Stevens y Edmond O'Brien, y dirigida por Gordon Douglas.

Toma asiento, idiota

8/11/25 | |

 

Hildy tiene razón

7/11/25 | |

10 razones para amar Un extraño en mi vida (Strangers when we meet, 1960) de Richard Quine, con unos maravillosos Kim Novak y Kirk Douglas.

El infierno de Tom Neal

6/11/25 | |

 Detour (1945), un clasicazo de Edgar G. Ulmer, con Tom Neal y Ann Savage.

Barbara Payton, caer caer

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 Murder is my beat (1955), una joyita del cine negro dirigida por Edgar G. Ulmer.

Payton y billetes falsos de veinte dólares

5/11/25 | |

Barbara Payton y Lloyd Bridges, en Trapped (1949, Richard Fleischer).

El autobús perdido

4/11/25 | |

Joan Collins y Jayne Mansfield en The wayward bus (1957, Victor Vicas), basada en una novela de John Steinbeck

Un fragmento de Natalia Ginzburg

3/11/25 | |

Él y yo 


Él tiene siempre calor; yo, siempre frío. En verano, cuando hace verdaderamente calor, no hace sino lamentarse del gran calor que tiene. Se indigna si ve que, por la noche, me pongo una rebeca. 
Él sabe hablar bien varios idiomas; yo no hablo bien ninguno. Él logra hablar, a su modo, hasta los idiomas que no sabe. 
Él tiene un gran sentido de la orientación; yo, ninguno. En las ciudades extranjeras, después del primer día, él se mueve con la ligereza de una mariposa. Yo me pierdo en mi propia ciudad; tengo que preguntar para volver a mi casa. Él odia preguntar; cuando vamos por ciudades desconocidas, en coche, no quiere que preguntemos a nadie y me ordena que mire el plano. Yo no sé mirar los planos, me armo un lío con los circulitos rojos, y él se enfurece. 
A él le gustan los museos, y yo los visito haciendo un esfuerzo, con una desagradable sensación de deber y de fatiga. A él le gustan las bibliotecas; yo las odio. 
Le gustan los viajes, las ciudades extranjeras y desconocidas, los restaurantes. Yo me quedaría siempre en casa, no me movería nunca de ella.

Natalia Ginzburg.

Jayne Mansfield en The burglar

2/11/25 | |

 Jayne Mansfield en The burglar (1957), una joyita del cine negro con el gran Dan Duryea y dirigida por Paul Wendkos.

Mamie Van Doren, una entrada a lo grande

1/11/25 | |

Fotogramas de Guns, Girls, and Gangsters, dirigida por Edward L. Cahn. 1959.

Una de Ed McBain

30/10/25 | |

 Un fotograma de Cop hater (1958), de William Berke.

Una de atracos en Newcastle

29/10/25 | |

Muy recomendable: Payroll (I Promised.to pay/Cada minuto cuenta), dirigida por Sidney Hayers. Reino Unido, 1961.

Ni Kim Novak salva esta película

28/10/25 | |

 5 against the house (1955), dirigida por Phil Karlson.

Payroll, brillante y brutal

26/10/25 | |

Una colección de principios

24/10/25 | |

Mi expediente amoroso es una colección de principios. Un paisaje definitivamente inacabado que se extiende entre excavaciones inundadas, cimientos al aire libre y estructuras en ruina; una necrópolis interior que ha estado en obra negra desde que recuerdo. Cuando te conviertes en coleccionista de inicios también puedes corroborar, con precisión casi científica, la poca variabilidad que tienen los finales. Estoy condenada, particularmente, a la renuncia. Aunque, en realidad, no hay mucha diferencia, todas las historias terminan bastante parecido. Los conjuntos se intersectan más o menos igual y lo único que cambia es el punto de vista desde el que te toca ver: la renuncia es voluntaria, el consenso es la menos común de las opciones, y el abandono es una imposición. 


Fragmento de Conjunto vacío, de Verónica Gerber.

2020: Memorias del confinamiento

22/10/25 | |

Foto de Giovanni Clavijo.

Plunder road (1957) una joyita del cine negro

21/10/25 | |

Está todo más viejo

19/10/25 | |

Es extraño llegar a un lugar que se corresponde contigo, pero al que no perteneces. Reconocer una calle en la que no creciste. Dormir, comer, bañarte en una casa que debió quedar a la vuelta de la tuya. Deambular por un barrio en el que no jugaste. Conversar con gente a la que no conociste. Encontrar un hueco justo de tu tamaño, pero no poder llenarlo. Mi Hermano(H) había llegado esa mañana directo a Córdoba. La casa de la Abuela(AB) no ha cambiado nada, me advirtió al abrir la puerta. Está todo más viejo, eso sí, incluida ella. Más lleno de polvo. 


Fragmento de Conjunto vacío, de Verónica Gerber.

Doctor X (1932), una de Technicolor de dos colores

17/10/25 | |

Seis personas han sido asesinadas en la calle Mott muy cerca de la Morgue donde funciona la peculiar academia de medicina del Doctor Xavier. Todos los crímenes han sido cometidos, en noches de luna llena, por una suerte de caníbal que asesina con un bisturí y luego desolla a sus víctimas. Con la venia de la policía, el doctor Xavier procurará averiguar si el asesino está entre sus colaboradores, mientras un periodista husmea cuanto puede y trata de enamorar a la hija del científico.

Otros motivos, otros duelos

15/10/25 | |

 Retratos vivos de mamá, de Carolina López Jiménez

Un fragmento de Un recuerdo navideño

13/10/25 | |

Aparte de no haber visto ninguna película, tampoco ha comido en ningún restaurante, viajado a más de cinco kilómetros de casa, recibido o enviado telegramas, leído nada que no sean historietas gráficas y la Biblia, usado cosméticos, pronunciado malas palabras, deseado a nadie mal alguno, mentido a conciencia, ni dejado que ningún perro pasara hambre. Y estas son algunas de las cosas que ha hecho, y que suele hacer: matar con una azada a la más grande serpiente de cascabel jamás vista en este condado (dieciséis cascabeles), tomar rapé (en secreto), domesticar colibríes (desafío a cualquiera a que lo intente) hasta conseguir que se mantengan en equilibrio sobre uno de sus dedos, contar historias de fantasmas (tanto ella como yo creemos en los fantasmas) tan estremecedoras que te dejan helado hasta en julio, hablar consigo misma, pasear bajo la lluvia, cultivar las camelias más bonitas de todo el pueblo, aprenderse la receta de todas las antiguas recetas curativas de los indios, entre otras, una fórmula mágica para quitar verrugas. 

Fragmento de Un recuerdo navideño, de Truman Capote.

Salesman (documental, 1969), Albert Maysles

11/10/25 | |

Cuatro vendedores de biblias van de de puerta en puerta dispuestos a colocar su mercancía. Son Paul “el Acosador”, Charles “el Motivador”, James “el Conejo” y Raymond “el Toro”. Sus apodos responden a su peculiar estilo de vender. Primero recorren Boston y sus alrededores, donde se encuentra la sede de la compañía, después van a Chicago a una conferencia sobre ventas y finalmente al prometedor territorio de Miami. Hablando, engañando, contando chistes e historias, los vendedores intentan vender a una amplia variedad de clientes. (FILMAFFINITY).

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