Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Para 'valumiar': Princesas

31/12/15 | |

Princesas olvidadas o desconocidas (Edelvives), de Philippe Lechermeier y Rébecca Dautremer. El bonito regalo de una amiga, todo un tesoro.