Los fragmentos

22/5/17 | |

De Mircea Cartarescu, en Las bellas extranjeras:

 "Estaría bien poder cortar con una tijera los fragmentos más lamentables de tu vida y arrojarlos a la basura. Por desgracia, tu vida se entrecruza con la de tantos individuos que, si los cortaras todos a la vez, te saldría una especie de alfombrilla de papel de esas que hacen los niños, una cadena de hombrecitos que se dan la mano. Más o menos esto es lo que hace el escritor: saca de la página en blanco su cadena de hombrecitos, sus figuras geométricas de una dudosa geometría. Al que sobra, igualmente simétrico, lo arroja a la basura aunque también él representa, en la misma medida que los hombrecillos, la nobleza de la página inicial. Por cada hombrecillo que brota de la tijera en este mundo, muere su gemelo negativo, la forma de la que se ha desprendido y que ha quedado como recuerdo."

Nadie sale indemne

18/5/17 | |

"Nadie sale indemne de su propia vida. Todos llevamos encima los traumas, la infelicidad, las ofensas, los fracasos, las injusticias, la adversidad de los demás. Los mejores de nosotros procuran no perpetuar el mal, no volcar sobre otros, a su vez, el daño que algún otro les ha causado. Pero todos nos torturamos a nosotros mismos recordando al detalle, con una claridad alucinante, en muchas noches de insomnio, episodios de nuestra vida en los que el mal y la perversidad han triunfado."
Fragmento de Las bellas extranjeras, de Mircea Cartarescu. Traducción de Marina Ochoa de Eribe.
Fotograma de Cabo de miedo, 1962.

Nación india

22/3/17 | |

Completo: Scalped, de Jason Aaron y R.M.Guéra. Descargar aquí.

Aquella señora...

21/3/17 | |

AQUELLA SEÑORA

Aquella señora sacaba a pasear su perro todas las mañanas y todas las tardes, a la misma hora. Era una mujer vieja y fea y evidentemente mala. Eso se notaba a primera vista. Yo no tengo gran cosa que hacer y me gusta aquella banca. Aquella banca, y ninguna otra. Evidentemente lo hacía adrede: aquel perrillo indecente era el animal más horrible que se haya podido inventar. Alargado, con pelos por todas partes. Me olía, reprobándome, cada día. Luego se ensuciaba en mis propias narices. La vieja le llamaba con todos los diminutivos posibles: cariñito, reyecito, emperadorcito, angelito, hijito. Estuve pensándolo durante más de medio minuto. Al fin y al cabo el animal no tenía ninguna culpa. Estaban construyendo una casa a dos pasos de allí, y habían dejado un fierro al alcance de mi mano. Le di a la vieja con todas mis fuerzas, y si no es porque tropecé y caí, al atravesar la calle, nadie me hubiera alcanzado.
MAX AUB. Dibujo de Camilo Clavijo.

Y ahora se nos fue el Chuck

19/3/17 | |

"Si dentro de un milenio llegasen los extraterrestres a la Tierra, necesitarían ver una pirámide para saber qué fue la cultura egipcia, la Mona Lisa para apreciar el valor de la pintura, aventurarse en El Quijote o Hamlet para explicarse el acontecimiento la literatura o recrearse en la Novena Sinfonía de Beethoven para conocer la magia de la música clásica. A esos mismos alienígenas les bastaría el explosivo riff de ‘Johnny B. Goode’ para saber qué fue el rock’n’roll, ese sonido liberador, electrizante, que puso patas arriba al mundo occidental a mediados del siglo XX."

Chao, James

18/3/17 | |

Murió a los 81 años James Cotton, monstruo blusero de la armónica.

2017 Sony World Photography Best Photos

16/3/17 | |

En la imagen, foto de Christian Vizl, Mexico (Professional, Natural World). Vía Boredpanda.

Quién sabe. Tal vez Ernesto se enteró...

15/3/17 | |

La madre de Ernesto, de Abelardo Castillo 

Si Ernesto se enteró de que ella había vuelto (cómo había vuelto), nunca lo supe, pero el caso es que poco después se fue a vivir a El Tala, y, en todo aquel verano, sólo volvimos a verlo una o dos veces. Costaba trabajo mirarlo de frente. Era como si la idea que Julio nos había metido en la cabeza —porque la idea fue de él, de Julio, y era una idea extraña, turbadora: sucia— nos hiciera sentir culpables. No es que uno fuera puritano, no. A esa edad, y en un sitio como aquél, nadie es puritano. Pero justamente por eso, porque no lo éramos, porque no teníamos nada de puros o piadosos y al fin de cuentas nos parecíamos bastante a casi todo el mundo, es que la idea tenía algo que turbaba. Cierta cosa inconfesable, cruel. Atractiva. Sobre todo, atractiva. Fue hace mucho. Todavía estaba el Alabama, aquella estación de servicio que habían construido a la salida de la ciudad, sobre la ruta. El Alabama era una especie de restorán inofensivo, inofensivo de día, al menos, pero que alrededor de medianoche se transformaba en algo así como un rudimentario club nocturno. Dejó de ser rudimentario cuando al turco se le ocurrió agregar unos cuartos en el primer piso y traer mujeres. Una mujer trajo.
–¡No!
 –Sí. Una mujer.
–¿De dónde la trajo?
Continuar leyendo.

Estábamos los dos solos

12/3/17 | |

Lluvia, cero ganas de salir, nada de visitas. Un recomendado para este clima: Elizabeth, un cuento de Kjell Askildsen, incluido en Los perros de Tesalónica. Leer, aquí.

Flannery y Ralph

10/3/17 | |

Las fotografías de Ralph Eugene Meatyard, un artículo en The New Yorker.

Un sitio abierto toda la noche

5/3/17 | |

UN ÁRBOL, UNA ROCA, UNA NUBE
Carson McCullers

Llovía aquella mañana y todavía estaba muy oscuro. El chico de los periódicos había terminado casi su recorrido cuando llegó al cafetín y entró a tomarse una taza de café. Era un sitio que estaba abierto toda la noche y pertenecía a un hombre amargado y mezquino llamado Leo. Después de la calle desolada y vacía, tenía un aire simpático y alegre; junto a la barra había un par de soldados, tres tejedores de la fábrica y, en la punta, un hombre encorvado, con la nariz y media cara dentro de un jarro de cerveza. El chico llevaba un casco como el de los aviadores. Cuando entró en el café se lo desató y levantó la orejera derecha sobre su orejita colorada. Casi siempre, mientras bebía el café, alguien le decía algo cariñoso. Pero esa vez Leo no le miró y ninguno de los hombres le habló. Pagó, y ya se iba, cuando una voz llamó: -Hijo. Eh, hijo. Continuar leyendo.

Los Destellos...Destellantes

1/3/17 | |

Los paseos de un gourmet solitario

28/2/17 | |

Paseos de un gourmet solitario, Jiro Taniguchi  y Masayuki Kusumi. Descarga directa.

A girl walks...leer el cómic, ver la película (o viceversa)

20/2/17 | |

A girl walks home alone at night, Ana Lily Amirpour y Michael DeWeese. Descarga directa.

World Press Photo 2017

18/2/17 | |

World Press Photo 2017, los ganadores. En la imagen: Vida Cotidiana, tercer premio. Una mujer de la etnia uigur guarda dinero en su media. Matthieu Paley, REUTERS.

Un viaje gráfico por el cine

15/2/17 | |

Filmish. Un viaje gráfico por el cine, Edward Ross. Descargar (CBR).
"Filmish es un ensayo alucinante que se sirve del lenguaje del cómic para explicar con claridad cómo funciona el séptimo arte, señalar a cuántos niveles opera y articular por qué el cine es el medio creativo por excelencia de la modernidad."

Lo nuevo de Clowes

2/2/17 | |

Paciencia, Daniel Clowes. Descarga directa.

Producir escalofríos

30/1/17 | |

Un fragmento seleccionado por Leonardo, un amigo de la Maestría: “…bebo jarras enteras de cerveza, no para emborracharme, los borrachos me horrorizan, sino para poder reflexionar mejor, para penetrar hasta el corazón mismo de los textos, porque no leo para divertirme, ni para pasar el rato, ni para conciliar el sueño; yo, que vivo en un país donde la gente sabe leer y escribir desde quince generaciones atrás, bebo para que el texto me despierte, para que la lectura me produzca escalofríos…”. Bohumil Hrabal, Una soledad demasiado ruidosa.

Nada menos que...Patricia

23/1/17 | |

Estamos cicatrizando

14/1/17 | |

EL CRUCIFICADO (fragmento)/Mario Levrero

Fue lo bastante astuto o estúpido como para deslizarse entre nosotros sin hacerse notar, y cuando Eduardo lo advirtió tuvo que aceptarlo, porque había una ley tácita de que las cosas debían permanecer o desenvolverse así como estaban o transcurrían; si en cambio hubiera pedido permiso, sin duda lo habríamos rechazado.
 Tenía pocos dientes, era flaco y barbudo, muy sucio, la cara amarronada, de transpiración grasienta, y el pelo enmarañado y largo. Un olor mezcla de halitosis, sudor y orina. Llevaba un saco hecho jirones, demasiado grande, y pantalones mugrientos y rotos. Lo que en él más llamaba la atención, sobre todo al principio, era la posición de los brazos perpetuamente abiertos y rígidos. Después se supo que tenía las manos clavadas a una madera y, examinándolo más a fondo, descubrimos que la madera formaba parte de una cruz (cubierta por el saco), rota a la altura de los riñones, y que terminaba cerca de la nuca. Las heridas de las manos estaban cicatrizadas, una mezcla de sangre seca y cabezas de clavos oxidados. Continuar leyendo.

Nací para ser salvaje, pero luego se me olvidó

10/1/17 | |

Anónimo, incierto...

6/1/17 | |

En la sombra de las cosas

Yo prefiero quedar en la penumbra;
quedarme en el secreto de las cosas.

Me gusta introducirme en las criaturas.
Errar como una idea.
Extraño como el arte.
Anónimo,
incierto
y olvidado.

Naciendo, nuevamente,
en cada día.

Adonis  (Ahmad Said Esber)  
De "Canciones de Mihyar el de Damasco" , 1961, versión de Pedro Martínez Montávez.