Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Felicia Farr

26/1/11 | |

Una foto encontrada en Retro-Fashion.
Distracción 
Yo estaba tan feliz. "Pellízcame para saber si esto es real", le pedí a mi hermanita. Ella, toda chiquita como sólo las hermanitas menores pueden serlo, me miró con sus ojos precisos y preguntó: "¿Por qué?, ¿acaso si te duele significa que es verdad?" Yo qué le iba a responder. La pellizqué. Pero fue un pellizco chiquito nomás, como para distraerla.
Guadalupe Espinoza (Perú).