Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Lo bello y lo crudo (raw power, black sex)

5/9/11 | |

Página de GioClavijo (2007).

Cuando no comprendía una palabra, la duplicaba, y duplicaba de nuevo, para que dejara de molestarme. Decía: guerra, guerra; trapos, trapos, trapos, trapos. Así me he acostumbrado a las palabras.
Fragmento de Gaspar, de Peter Handke.