La niña tenía cuatro años, de manera que con seguridad sus recuerdos eran confusos. Su madre, para hacerla consciente del inminente cambio, la llevó hasta la cerca de alambre de púas y, de lejos, le mostró el tren.
- ¿No te alegras? Ese tren nos llevará a casa.
- Y entonces ¿qué va a pasar?
- Entonces estaremos en nuestro hogar.
- ¿Qué es un hogar? – preguntó la niña.
- Donde vivíamos antes.
- Y allí ¿qué hay?
- ¿Te acuerdas todavía de tu osito? Quizás también estén allí tus muñecas.
- Mamá – preguntó la niña -, ¿en casa también hay guardias?
- No, allí no hay.
- Entonces – preguntó la niña -, de allí ¿podremos escapar?
István Örkény, del libro Cuentos en un minuto.
Traducción de Judit Gerendas, Editorial Thule, 2006.
Arriba: Buddy Guy, fotografía de Joe Sia.
