Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Cinco sombras tuvo el gato

23/2/11 | |

Las sombras del gato
Cinco sombras tuvo el gato,
sólo una conservó.
Una saltó al minutero
y entró al bosque del reloj,
duerme en los zapatos viejos
con que el tiempo caminó.

Otra va de polizonte
en un barco pescador
y pesca sombras de peces,
luces de pez volador.
La tercera busca estrellas,
va de terraza en balcón
para sumarle a su lomo
pelitos de resplandor.

Y la que falta es la sombra
que, cual viento corredor,
hace ya siglos que corre
tras la sombra de un ratón.

Tomado de: Las sombras del gato. Colección Que pasa el tren. Editorial Sudamericana.
María Cristina Ramos. Ilustración de Giovanni Clavijo.