Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Quiero dormir

1/11/23 | |

Quiero dormir

Sonó el despertador. Me desperté. Me desperté con ese mismo dolor no soportable. Quiero seguir durmiendo. Párate ya. Quiero dormir. Ya párate. Pero el despertador siguió sonando. Entonces se paró mi corazón. Se paró mi dolor. Se paró el despertador. Se paró mi dolor. Se paró el despertador. Pero yo ya no pude dormir.
Los muertos nunca dormimos.

Mariana Frenk-Westheim.

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