Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea.
De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.
1 comments:
aunque soy reacio a los coches nuevos intentando rememorar clásicos, he de decir que
me encanta esta propuesta. Y eso que el R 4 es mi coche preferido. (soy propietario de un R 4 TL de 1980)
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