Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Naked alibi, Gloria Grahame y un par de tempestades

16/4/22 | |

Eludías 
el encuentro 
con el tú 
magnífico, 
el que te toma 
y te anula como tempestad 
y de ti arranca al que busca. 

Rafael Cadenas