Me obsesiono con las mujeres pero ellas huyen de mí. Me cuelo en sus casas y me tumbo en sus camas vacías. Los estimulantes me aguijonean las gónadas y disparan mis fantasías. El alcohol me deja tirado con facilidad. Robo de las tiendas lo que necesito, pero estoy cayendo en un mal rollo.
El sexo estuvo a punto de matarme. Me las arreglé sin contacto humano.
Fue una temporada. Trabajé en ello. El proceso duró nueve años. Fue una inmolación voluntaria.
Fragmento de Mi vida de golfo, James Ellroy ( en Destino: la morgue).

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