Es como la lluvia en una película muda, o como un barco en el fondo del mar, o como una galería de espejos a la hora de cerrar, o como la tumba del ventrílocuo mundialmente famoso, o como el rostro de la novia cuando se sienta a mear después de hacer el amor toda la noche, o como una camisa secándose en el tendal sin una casa a la vista… Bueno, vas pillando la idea. De 'El monstruo ama su laberinto', Charles SIMIC.

Ponzoñini

4/11/23 | |

Ponzoñini

La araña ponzoñini es una variedad rara y en vías de extin­ción. Parecida a la tarántula, pero con el vientre plateado, la hembra es inofensiva, mientras que la picadura del macho es sumamente venenosa, mortal, y no conoce antídoto.

El macho es alimentado por la madre, y ya adulto pasa un largo periodo sin comer. Este tiempo lo utiliza para buscar una hembra y fecundarla. Consumado el fenómeno de la re­producción, la araña macho siente un hambre atroz y busca alimento. Suele encontrarlo en saltamontes o en animales de mayor tamaño como ratones de campo. Sabedora de su mor­tífero poderío, ataca con audacia y valor. En segundos la víc­tima muere. Y el arácnido se prepara para engullir su comi­da, tranquilamente. Sólo que hay un problema. La presa queda saturada por el brutal veneno y al pasar al estómago del victimario lo mata de inmediato. Pobre: todo este absurdo proceso de la naturaleza hace pensar que tal especie, al me­nos el macho, está condenado a realizar un banquete único en su vida.

René Avilés Fabila.

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